El británico se plantó en una nota que realizó para la BBC, dejando interesantes reflexiones sobre la desigualdad de género en el deporte. 


Sir Andy Murray se erigió como portavoz feminista y activista por la igualdad en el tenis sin buscarlo. Sus actitudes, declaraciones y experiencias no hacen más que confirmarlo día a día.

Dos situaciones marcaron el camino. Primeramente, innovó al ser el primer jugador hombre en contratar a una mujer como entrenadora. Esto se concretó cuando confirmó como coach a Amelie Mauresmo. La segunda, al corregir a un periodista en Wimbledon que menospreció el trabajo de las tenistas.

“Decidí trabajar con Amelie porque ella era la persona adecuada para el trabajo, y no una cuestión de su sexo en absoluto. Sin embargo, quedó claro para mí que ella no siempre fue tratada igual que los hombres en trabajos similares. Por eso, sentí que tenía que hablar sobre eso.”

LA IGUALDAD EN EL DEPORTE

El ex N°1, destacó que tanto los hombres cómo las mujeres necesitan las mismas horas de entrenamiento en pista, gimnasio, viajes, análisis de oponentes y sacrificio para tener un nivel alto.

Además, hizo énfasis en el papel del tenis como pionero en la paridad deportiva, dando los mismos premios económicos a los campeones sin distinción de género. La primera vez fue en el US Open 1974, que consagró a Jimmy Connors y a Billie Jean King.

Heather Watson y Andy Murray durante un partido de dobles mixtos en la Copa Hopman 2016.

“Si más niñas pueden ver a las mujeres compitiendo en un nivel superior, se espera que aliente a más niñas a hacer una carrera en el deporte.”

Del mismo modo, se tomó el trabajo de mencionar las disciplinas en dónde notó un avance significativo en materia de equidad de difusión y oportunidades. Según su óptica, el fútbol y el hockey son los casos más emblemáticos.

Para el crecimiento de los diferentes campos deportivos se necesita difusión. Generar interés en los jóvenes es la clave. Es algo que siempre se implementó en doctrinas tradicionalmente masculinas, exceptuando al hockey.

Expandir el horizonte al estadío femenino podría traer una nueva camada de deportistas y atletas de élite. Solo se trata de intentarlo.

(Foto: Amelie Mauresmo y Andy Murray vía Getty Images).