Con la derrota de Federico Delbonis a mano del esloveno Aljaz Bedene, el Argentina Open llegó al décimo año consecutivo sin tener un campeón nacido bajo la bandera celeste y blanca.
Para recordar el último triunfo de un argentino en Buenos Aires, nos tenemos que remontar a febrero de 2008. Allí, David Nalbandián comenzó un muy buen año tenístico cuando derrotó a José Acasuso por 3-6, 7-6(5) y 6-4 en el partido decisivo.
De allí en adelante, la “Armada Española” logró siete títulos consecutivos con nombres como Tommy Robredo, Juan Carlos Ferrero, David Ferrer, Nicolás Almagro y Rafael Nadal. Por su parte, Dominic Thiem ganó en 2016 (podría repetir el campeonato hoy si derrota a Bedene), y Alexandr Dolgopolov venció el año pasado.
Dificultades para llenar el cuadro de nombres rutilantes -como sucedía cuando la “Legión Argentina” se encontraba en actividad- ; malos sorteos de los cuadros principales en estos últimos años; presencia de jugadores de gran nivel como Nadal, Nishokori y Wawrinka (por citar algunos casos); constantes negativas para jugar el torneo por parte de figuras como Juan Martín Del Potro y una dificultosa transición de la mejor época del tenis argentino (2003 a 2009), son algunos de los posibles motivos por los cuales, desde mañana, el ATP de Buenos Aires tendrá, nuevamente, un campeón europeo.
Argentina deberá seguir esperando por una nueva oportunidad para tener un campeón nacido allí ¿Será en 2019?

 

Foto: La Nación