La australiana decidió que no jugara el Us Open, debido a los riesgos que presenta el Coronavirus.

La actual número 1 del mundo no estará presente en el tradicional abierto estadounidense, ni tampoco en el Master 1000 previo al torneo grande mencionado anteriormente.

“Mi equipo y yo hemos decidido que este año no viajaremos a los Estados Unidos para disputar el Western and Southern Open y el US Open. Me encantan los dos eventos, por lo que ha sido fácil tomar esta decisión, pero todavía existen riesgos significativos debido al COVID-19 y ahora mismo no me siento cómoda poniendo a mi equipo y a mí en esa posición de riesgo. Le deseo a la USTA todo lo mejor en la celebración de estos dos torneos y espero volver a los Estados Unidos la próxima temporada”, declaro la tenista en Herald Sun.

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