El periodista de La Nación nos contó los detalles de la entrevista a Federer en Basilea. Ademas, un recorrido por sus primeros años en la profesión.


¿Cuánto vale esto? ¿Cuánto vale estar transcribiendo una nota un sábado a las 3 de la madrugada y que, al escucharla, se te vengan los recuerdos de los pasillos de la facultad? Esos viajes interminables del conurbano a la Capital, las combinaciones insufribles de subtes en hora pico, el estrés caótico de los parciales de historia o filosofía, o simplemente, esas charlas de fútbol con cero argumentación y cargadas de fanatismo en el buffet del taller de radio acompañado de algún sanguchito de jamón y queso. Perdón, esto es lo que me genera este mano a mano con Sebastián Torok. Algo que espero, le genere a muchos otros pibes hambrientos de periodismo, conocedores de los primeros esbozos de las plumas y el miedo a las hojas en blanco.

Ya hace varios días que, jugando al misterio en Twitter, anunciaba finalmente que su café con Roger Federer en Basilea había tomado forma de revista. Y esto no es menospreciar la experiencia inigualable que tuvo con él. Todo lo contrario. Compartir su vivencia es de agradecer. Nació un monstruo.

“Fue una nota soñada. Ya había entrevistado a Roger por teléfono y cuando había venido al país en 2012. Pero eran otras circunstancias. Me acuerdo que fue un mano a mano muy chiquito. Esta vez fue distinto. Fue en la ciudad en donde nació. Otoño, llovizna. Era todo de película. Estuvimos los dos solos en el club donde él jugaba de chico”, comenzaba a detallar Sebastián. Y agregaba: “Fui con unas expectativas enormes y un poco de susto, sinceramente. Más allá de que tengas 20 años en el periodismo, cuando te sentás frente a un referente como Federer sabés que es una gran responsabilidad”.

“Tengo una debilidad por Roger, por supuesto. Lo admito. Es como cuando un periodista devela de que club es hincha. Federer es mi equipo de fútbol, sin dudas. Es una cuestión de gustos. Su juego, la manera en la impacta la pelota, la elegancia, el movimiento de piernas que tiene. Es un bailarín ruso”.

Es natural que idealicemos a estos deportistas como fríos y hasta a veces, pensamos que están segados por la fama. Muchos abundan dentro de este item, pero esta vez hablamos de una gran excepción: “Es un caballero que entiende muy bien el juego. Muchos grandes deportistas se preguntan como una leyenda como Federer actúa de esa manera. Es centrado y ubicado, no se saca las respuestas de encima y lo que dice tiene mucho contenido. También tiene detalles cordiales, te pregunta como estuvo el vuelo y te agradece por venir hasta Suiza. Hasta superamos la cantidad de tiempo pactada para la entrevista y él nunca dijo nada”.

En un nuevo e inédito capitulo de “¿Cómo hacerle una entrevista al más grande de la historia?”, Torok describe la propuesta periodística con la que voló a Suiza. A tomar apuntes: “¿Qué le preguntás a un tipo tan famoso como Federer? Bueno, yo quise proponerle un viaje en el tiempo, aprovechando que estábamos en su ciudad. La entrevista la encaminamos por el lado personal. Sobre sus comienzos en ese club, sobre su familia, sus hijos. Es un flaco divertido, muy chistoso. Desde un primer momento tenés que ser serio. Él es muy profesional. Más allá de que tengas a tu ídolo enfrente, sabés que estás trabajando para un diario. Pero en un momento te preguntás si de verdad estás soñando, si todo lo que estás viviendo es real”.

“Le pregunté sobre los match points de Wimbledon que perdió ante Djokovic. Y la respuesta que me dio fue espectacular. Uno piensa que son fríos y sin emociones. Pero me dijo que le pasaron un millón de cosas por la cabeza en ese momento”.

Su anécdota con Federer en el Australian Open

“Cuando fui a cubrir mi primer Grand Slam, en Australia, me lo crucé a Federer por los pasillos del torneo. Era la primera vez que lo veía en persona. No sabía que hacer y lo primero que me salió fue presentarme y pedirle una foto. Él aceptó de buena manera. Aún conservo esa foto. Pero en el Australian Open no podés hacer eso. Te pueden quitar la acreditación y no dártela nunca más. ¿Te imaginás lo que hubiera sido? Era mi primer Grand Slam y me pudieron haber sacado la credencial. Si hubiera sido así, volvía a Buenos Aires y me despedían del diario. Pero por suerte aún faltaban algunos días para el arranque del torneo, el ambiente estaba relajado y Roger no hizo ningún escándalo por haberle pedido una foto. En ese momento no pensé en las posibles consecuencias de mi acto”.

Sobre hasta cuando Federer va a seguir jugando

“Te agarra melancolía porque te das cuenta que le queda poco. Pero por suerte siempre nos sorprender y nos deja en ridículo a cada uno que dice que su retiro está muy cerca. De igual manera, ya es una cuestión biológica. El año que viene va a tener 39 años. Pero sin embargo, ya anunció un calendario largo en donde incluye Roland Garros y Wimbledon, entre otros torneos. Ojalá que el cuerpo le siga dando”. 

“Es una nota que la hacés cada tanto. Es distinta, es como entrevistar a Michael Jordan en Chicago. Supe que tuvo mucha repercusión. Me fui de Basilea mejor de lo que llegué porque me encontré con un tipo cálido y con buen predisposición para responder”.

Sobre su visita a la Argentina en 2012

“Fue una experiencia muy intensa para él. Se acuerda mucho, la tiene muy marcada. Me hablaba de Argentina. Su primer partido ATP fue contra Lucas Arnold en Gstaad en 1998 luego dede ganar Wimbledon Junior. Él tenía 16 años en ese momento y lo recuerda perfecto. Tiene una memoria infernal. Hasta hay muchos fanáticos argentinos que cuando Federer juega contra uno, incluso con Del Potro, prefieren que gane Federer. Es una locura lo genera. Es una maravilla que esté de vuelta en la Argentina.”. 

“Roger se caga de risa de como pronunciamos su nombre y como acentuamos la letra G. Tal cual como me lo habían contado Schwartzman y Chela en su momento. Ellos compartieron varios entrenamientos con él en Grand Slam”.

¿Cómo es la vida de Roger en su país?

“En Suiza no lo viven con tanto furor. Son más relajados. Hay otra ideocincracia. Allí tiene una vida real, camina por la calle sin seguridad. Obviamente hay gente que le pide fotos, pero no siente agobio y asedio. Lo respetan mucho. No hay histeria ni locura. Y él lo disfruta. Maradona en su momento, dijo que en Suiza fue el único lugar donde se sintió relajado. Es otra vida. Tampoco Federer se la cree, es un superhéroe con los pies en la tierra”.


Dejamos a Federer por un momento para conocer a Seba un poco más. Es el periodista que suele contar o develar historias. Pero esta vez, es necesario entender como llega uno a donde llega y dejar que otros chicos vean un reflejo en lo que pueden alcanzar, y por ahora solamente soñar.

Sus comienzos en el periodismo deportivo

“En mis últimos años del secundario me gustaba el diseño gráfico y la arquitectura, nada que ver con el periodismo. Siempre me gustaron los deportes, los practicaba. Llegué a jugar en un club de fútbol. En mi clase tenía una compañera que era nieta de Osvaldo Ardizzone, un gran periodista que trabajaba en El Gráfico y que escribía muy bien. Gracias a ella llegué a la escuela de Deportea. Allí estudiaban mucho con los trabajos de Ardizzone. Lo empecé a leer y de a poco me metí en el mundo del periodismo deportivo. Me encantó. En el secundario no leía absolutamente nada y era muy vago. Y de golpe se me despertó la pasión. Me ayudó mucho empezar a trabajar en un medio gráfico por la escritura y la lectura. Trabajo en La Nación desde hace 20 años. Hice radio. Estuve en la Revista Grip con Marcos Zugasti también. En el diario cubrí fútbol varios años hasta que en el año 2009 comencé con el tenis. Y hace un año y medio que estoy en televisión con ESPN. Recuerdo que lo primero que hice en la tele fue con BATennis, ese fue mi debut”.

Los consejos para los que recién comienzan en el periodismo

“Hay que ponerle mucho huevo, leer mucho, lo que más puedas. E ir en búsqueda de lo que soñás y de lo que un día aspiraste ser. Hay que hablar mucho y escuchar a las personas que tiene experiencias y ya pasaron por situaciones límites. Yo las tuve. Me acuerdo que cubrí al Racing campeón del 2001, el primer título del club en 35 años, y encima con el país en llamas. Era una locura”.

Sus ídolos del deporte y la comparación Maradona – Federer

“Mis ídolos son Manu Ginobili, Gabriela Sabatini, Guillermo Vilas y Maradona. Diego es quizás, la persona famosa con más contradicciones en la historia. Eso es según lo que te genera. Entre él y Messi, yo me quedo con Maradona. Era mágico, un distinto con la pelota. Hay situaciones de su vida que me generan emoción. ¿Por qué lo tenés que juzgar como persona? Es muy difícil ser Maradona también con todas las presiones que eso significa. Es como el caso Monzón. La persona y el deportista son cosas distintas pero que a veces no podés separar. Federer, por contrario, no tiene ni una mancha. Es perfecto. Eso también tiene que ver el lugar de crianza y lo que ha vivido cada uno desde chico”.

Sobre sus libros: El Milagro Del Potro y Hambre de Lobo

“Fue muy interesante el proceso para hacer los libros de Juan (Juan Martín del Potro) y Gusti (Gustavo Fernandez). Fue difícil investigar y entrevistar a mucha gente. Tenés que ir al lugar de origen de cada uno. En el de Del Potro entrevisté a 70 personas más o menos, desde Franco Davin y Martiniano Orazi hasta a sus compañeros de fútbol del Club Independiente cuando él era chiquito. Fui a Tandil y a Río Tercero. Con Gusti me encontré con una familia que respira deporte. Si bien las historias son distintas, ambos tuvieron que salir adelante en algún momento de sus vidas. Hay mucho de resiliencia en ambos. Por suerte estos libros tuvieron buenas repercusiones y críticas. El de Del Potro hasta ya tiene una traducción en rumano y está a punto de salir la versión en inglés”.