Argentina vuelve a vivir una situación de drama como en 2014. Cayó en el dobles y tiene la serie 1-2. Schwartzman jugará para forzar, y de ser así, Pella jugará por una nueva hazaña.


En los cálculos estaba la chance de irse al domingo en desventaja. No obstante, el optimismo y la buena energía del equipo nacional nos esperanzaban en algo mejor. Argentina vuelve a toparse con la escena de hace 3 años: a un punto de la Segunda División.

Máximo González y Andrés Molteni pagaron muy caro sus % en los servicios, la llave de los kazajos para ganar. Quiebres por acá y por allá. Y en un dobles todo eso se hace cuesta arriba.

El capitán kazajo se dio el lujo de guardarse a Kukushkin y mandó al court a Nedovyesov y a Khalibulin, para ganarles en cuatro sets a la dupla nacional.

La llave para permanecer en Primera llegó a su punto más decisivo, donde Peke Schwartzman tendrá la responsabilidad de generar una chance. Diego deberá vencer a Mikhail Kukushkin para que el quinto punto sea una realidad. Pella deberá aguardar para poder llegar a toparse con Nedovyesov (no sé si ven a Popko apto para el quinto punto).

Desde las 5AM de la Argentina, la mejor raqueta argentina tendrá que reafirmar su enorme año con ese cuarto punto. Pavada de desafío. No antes de las 7 de la mañana, se jugará el quinto, en caso de tener un sentido real.

Argentina, contra las cuerdas. Kazajistán, ilusionado. Veremos quién da el golpe salvador del nocaut. No perder la fe, confiar y jugar, serán las claves del asunto.

 

Fotografía (Los Andes)