Durante el transcurso de la gira sobre tierra batida han sido muchas las polémicas generadas en torno a la ausencia del ojo de halcón.


La llegada de la tecnología al mundo del tenis no es algo nuevo, es más, hace ya 13 años de sus comienzos en el Abierto de Estados Unidos siendo este el primer Grand Slam en adoptar este sistema.

Al correr las temporadas y los años todos los tenistas y jueces se fueron acostumbrando rápidamente a este efectivo sistema dejando afuera solo a los torneos que se disputaran sobre polvo de ladrillo debido a que en esta superficie la marca de la pelota se logra ver claramente.


Este año llegaron los problemas y la polémica con una serie de excesivos errores por parte de los árbitros y además, en muchas ocasiones la televisión no los ayudan y dejan en total evidencia sus equivocaciones.

Hoy los jugadores están más metidos que nunca en el mundo de las redes sociales y adoptaron este medio para generar debate sobre sus dudas o en muchas de los casos, simplemente remarcar los fallos en su contra.

Uno de los precursores en utilizar las redes sociales fue el húngaro Fucsovics (próximo rival de Schwartzman en Roland Garros) cuando en el último Masters de Roma el juez canta como buena una pelota que solo el aparentemente ve.

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Las polémicas son innumerables, pero la realidad es una solo y los jueces están fallando más de lo que nos tienen acostumbrados y eso perjudica directamente al juego. No cabe duda alguna que este sera un tema a tocar de cara a la temporada 2020.