Su esposa, Jelena, confesó frente a un programa estadounidense el día que su marido decidió colgar la raqueta.


Todo se remonta al 2018 cuando Novak Djokovic regresaba al circuito tras una lesión en el codo derecho ocurrida en Wimbledon del año pasado. Acostumbrado a tener otros arranques de temporada, ese año caería sopresivamente en el Abierto de Australia frente al coreano Hyeon Chung y luego lo mismo sucedería en los Masters de Indian Wells y Miami con derrotas frente al japonés Taro Daniel y el francés Benoit Paire.

“Quería que les dijera que estaba renunciando. No sabía si sería por una semana, un mes, un año o para siempre, pero estaba renunciando y quería que todo estuviera claro para todos “.

El punto de inflexión para el serbio fueron las vacaciones familiares con su esposa e hijos donde le surgió la necesidad de disfrutar del tenis como deporte tal, con su familia y, a lo cual su mujer le respondió contundentemente: “No, vos ya no jugas más. Ahora es nuestro momento. Dejanos divertirnos”.

Fue allí cuando comenzó el resurgir de Nole, que automáticamente llamó a su entrenador para retomar la actividad y así culminar con lo que fue su corto y secreto retiro que duró apenas 10 días. A mediados de aquella temporada, Djokovic se consagró campeón en Wimbledon y al año siguiente retomó el número uno del mundo, posición que mantiene hasta el día de hoy.




 

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