El búlgaro derrotó por 6-3 y 7-5 a Nick Kyrgios (23°) para ganar su primer Masters 1000. A partir del lunes volverá al top ten.


Impecable partido de Dimitrov. Fiabilidad, seguridad y concentración, fueron sus claves para triunfar en la final del M1000 de Cincinnati.

Apeló a la inconsistencia de Kyrgios a lo largo del match. El australiano contó con 31 errores no forzados y cuatro doble faltas -3 fueron en el 5-5 del segundo-, números alejados a sus increíbles estadísticas en sus partidos previos.

EL TORNEO DE GRIGOR

Aprovechó todos las oportunidades que le brindó el torneo. Desde la baja de la gran mayoría de los top ten (incluyendo también, la temprana eliminación de Alex Zverev), hasta la apertura de la parte inferior del cuadro, gracias a la retirada por lesión de Roger Federer.

Este título es el despoje de toda la presión que vivió Grigor desde sus primeros pasos en el tenis. Apodado “Baby Roger” a partir de su conquista en Wimbledon Junior 2008, el búlgaro jamás término de asentarse en los primeros puestos del ranking y en las fases definitorias de los Grand Slams.

Ahora parte como uno de los candidatos a llegar a las instancias finales del US Open. Desde mañana formará parte nuevamente de los diez mejores del mundo (9°) y contará con una inmejorable chance de ganar su primer torneo grande.

(Foto: Grigor Dimitrov vía Getty Images).