El búlgaro Grigor Dimitrov, que cayó ante Aslan Karatsev en los cuartos de final del Abierto de Australia, confesó en conferencia de prensa que desde ayer sufre un espasmo en la espalda, y que en la previa del partido de hoy no podía ni colocarse sus calcetines.

“Tengo un espasmo en la espalda desde ayer por un mal movimiento, no pudimos arreglarlo a tiempo con los médicos. Me venía sintiendo perfecto en los días pasados. No me podía poner las medias antes del partido. Sabía que sería un momento duro. Me costó moverme, sentía electricidad al pegarle a la pelota”, explicó el número 21 del mundo, con un claro tono de tristeza.

Por otro lado, dejó en claro por qué decidió salir a la cancha a pesar de esta lesión: “Adrenalina, es un Grand Slam. Hace mucho no estaba en cuartos de final y me gustaban mis chances. Mala suerte, no había perdido ni un set, estaba sacando y moviéndome bien. Todo los componentes para que haga un esfuerzo extra. Me decía a mí mismo que lo intente, que las cosas cambiarían. Sobre todo por lo que había tomado antes”, cerró el búlgaro, que igualmente manifestó que su rival mereció ganar y que se lleva muchas cosas positivas del torneo.

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