Con Roger Federer, nada es lo que parece. El suizo se volvió a colocar la túnica de Houdini y borró a David Ferrer 4-6, 6-4 y 6-2 del Masters 1000 de Montreal. La varita tiró uno de sus mejores trucos deslumbrando las gradas.

Fijáte bien, porque mientras más cerca estés, menos verás la realidad.