En un nivel superlativo, el suizo se quedó con el clásico ante Nadal por 6-4 y 6-3. Quinta victoria consecutiva de Roger sobre Rafa.


Dice el refrán que los viejos rockeros nunca mueren. Roger Federer, lejos de querer dar su último concierto, no se cansa de deleitarnos con su sinfonía.

El Emperador volvió a conquistar el suelo chino -la primera en 2014- tras derrotar en la final del Masters 1000 de Shangai a su eterno rival. La pizarra marcó triunfo sobre Rafael Nadal, por 6-4 y 6-3 en una hora y media de juego. Como siempre, no decepcionaron.

Muy agresivo al servicio y al resto (en total, 18 winners, 11 aces y sólo 8 errores no forzados) el helvético no le dio respiro al de Manacor. Más teniendo en cuenta que se jugó esta final una de las pistas más rápidas del circuito. Incluso, es de las pocas en las que el español aún no ha logrado imponer su tenis. Sí lo hizo cuando Madrid se jugaba en indoor en 2005.

Con éste, son cinco encuentros consecutivos los que Roger le ha ganado a Rafa (23-15 su historial). Cuatro de ellos este año, destacando la infartante final del Abierto De Australia. Allí se demostró al mundo del tenis que los dos colosos estaban de vuelta.

Iguala a Lendl

Federer consiguió empatar a Lendl con 94 títulos, quedando segundo detrás de Jimmy Connors (109). Además, consiguió su sexto título del año y su 27° Masters 1000. Nada mal para el “jovencito” suizo, que a sus 36 años parece haber encontrado la fuente de la eterna juventud. Roger continúa moviéndose como a los 20 y regalandoles a los aficionados pinceladas de este juego en cada rincón de la cancha.

 

Fotografías (Getty Images)
Por Tomás Ressa
Twitter @tomasressa1