Argentina vuelve a tener hombres y mujeres en semis de un mismo Grand Slam gracias a Diego Schwartzman.


La bandera argentina flamea bien alta en el cielo de París, como en aquel 2004. Sin entrar en comparaciones, aquella épica albiceleste en el Roland Garros ganado por Gastón Gaudio, se hace presente 16 años después, en el mismo ambiente. Primero la Peque, ahora el Peque.

Diego Schwartzman dio una muestra inquebrantable de carácter para vencer en una batalla de 5 sets y 5 horas a Dominic Thiem, N°3 del mundo y dos veces finalista en la arcilla francesa, por 7-6(1), 5-7, 6-7(6), 7-6(5) y 6-2 para meterse en sus primeras semifinales de Grand Slam y concretar la tan ansiada entrada al TOP 10 del ranking mundial.

En un encuentro con muchas dificultades para ambos e impredecible hasta el final, Schwartzman tomó impulso al llevarse el cuarto parcial y lo ganó con solidez, con garra, pero sobre todo, con tenis. El mejor momento de su carrera, coincide con Roland Garros 2020, coincide en un día donde Nadia Podoroska ya nos había regalado algo más que una victoria. El mejor Diego ya espera en semifinales y Argentina tiñe al mundo tenis de celeste y blanco.

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