Siempre es preocupante cuando una persona del público tiene un desmayo durante un partido, como suele pasar varias veces durante la temporada. Lo es aún más cuando la “persona del público” es el entrenador de un(a) jugador(a).

Este último (y poco frecuente) caso sucedió este sábado en Melbourne, cuando el entrenador de Ana Ivanovic, Nigel Sears, se desmayó en pleno partido y salió del estadio en una camilla, una intervención que, lógicamente, hizo que la reanudación del partido estuvo demorada.

R3_IvanovicFueron escenas muy preocupantes para todos, especialmente para la serbia.

Luego del incidente, le propusieron a las dos jugadoras (Ivanovic y Madison Keys) de suspender el partido hasta el domingo, y ambas lo rechazaron.

Al final, Ivanovic dejó escapar un quiebre de ventaja en el tercer parcial y ganó la estadounidense por 4-6, 6-4 y 6-4.

La ex-número uno del mundo, se entiende, no quiso encontrarse con la prensa y se fue directamente al hospital para ver a su entrenador. Lo sorprendente: Keys tampoco hizo rueda de prensa.

Por suerte, Nigel Sears estaba consciente cuando le trasladaron al hospital, podía sentarse y habló con los paramédicos.

No le dijeron a Murray durante su partido

Si bien Sears es el entrenador de Ana Ivanovic, él es, también y más importante, el padre de la mujer de Andy Murray, y cuando se desmayó, el escocés estaba en la cancha, enfrentando a João Sousa en su choque de tercera ronda.

Quizás porque Sears no estaba en peligro, el equipo de Murray decidió que no le anunciarían nada antes del fin del partido.

Sin embargo, del momento que terminó el encuentro (un triunfo del número dos del mundo por 6-2, 3-6, 6-2 y 6-2), le avisaron y Murray se fue directamente al lado de su suegro.

Desde BATennis, deseamos a Nigel Sears una pronta recuperación.

(Fotos: Getty Images)