Tal vez sea parte de no ser tan extrovertido.
Hombre de pocas palabras pero buen tipo.
Se le nota a la legua. No le gusta hablar en cámaras.
Prefiere el silencio y la distancia. Ha perdido cientos de veces.
Ha tenido muchos partidos malos y muchos regulares.
Camuflado en octavos, cuartos o primeras rondas de Masters 1000, algunos de nosotros que solemos perder fácilmente la memoria, no podemos caer en la trampa.
El domingo 27 de noviembre de 2016 tras 105 años de competición, Federico Delbonis caminó recto hacia el sorteo. Estábamos en Zagreb, una olla a presión, en frente, el gigante Ivo Karlovic y en el piso una pista de hielo.
Sus ojos oficiaban de espejo, en el se reflejaban las finales que se nos fueron, las semis, las alegrías, las peleas, las lágrimas. Guillermo , Batata, David, Nadal, Mar del Plata, Safin, MaCenroe, el Buenos Aires, Parque Roca.

El quinto punto de una final de Copa Davis de visitante para Argentina es el partido más difícil que puede existir en la historia del tenis. Y este tipo lo jugó con displicencia, elegancia y determinación. Esperó cuando tuvo que ser paciente y golpeó bien fuerte cuando había que noquear.

Por eso, cuando lo veas caminando en la trinchera después de perder algún partido de primera o segunda ronda extendé la mano y decile Gracias Fede,

El ganó el punto más pesado e importante de la historia del tenis argentino. Fue el único capaz de portar el anillo.

Más de 100 años tuvimos que esperar, luchando, soñando y llorando.

Si Argentina es campeón de la Copa Davis, fue entre otras cosas gracias a este chico de Azul. De Azul y blanco.

nunca te olvides.