Antes de su partido de cuartos de final, Roger debió darse de baja por una lesión en la pierna derecha.


Tras una jornada extremadamente desgastante como la de ayer, Roger Federer tuvo que darse de baja del Masters 1000 de Roma antes de disputar los cuartos de final ante Stefanos Tsitsipas.

Una molestia en su pierna derecha, de la que aún se desconoce la gravedad, fue lo que catapultó la decisión del suizo, de casi 38 años, luego de que su físico tuvo que soportar dos partidos ayer en su primer día de acción en el Foro Itálico tras 3 años de ausencia del polvo de ladrillo. A una semana de Roland Garros, se encienden las alarmas de un Federer que decide no saltar a la cancha para guardarse y jugar en París.

Foto principal: Mundo Deportivo