Si hay deportistas que admiramos, ellos deben ser el ejemplo.
Y en una era en dónde parece que todo está permitido y todo debe ser un sí, hay que poner un freno.

Roger Federer enojado con Roland Garros

Entiendo, comparto y respeto la reacción de Roger Federer de hoy.
Se como es el con sus fans, sobre todo cuando se apagan las cámaras, dedica muchísimo tiempo y respeto a la gente que lo admira y a los amantes del tenis.
Pero a veces es necesario decir “No”, marcar el límite, sobre todo cuando es una figura tan emblemática.
Estoy seguro que hoy Roger Federer no quedó como simpático para muchos.
No le importaron las cámaras ni que el mundo lo estaba mirando, no le importó quedar antipático.
El es un grande que no actúa para las cámaras.
Lo que hizo hoy lo hizo pensando en su seguridad y en la de todos sus colegas.
Un caso que viene al caso por los recientes hechos de fútbol sucedidos en nuestro país.
Un héroe que sabe decir que no, porque está pensando mucho más allá del episodio en si.
Un héroe con R mayúscula.
De esos que uno siente orgullo al admirar.