El Transiberiano Francisco Cerúndolo, 115 del ranking mundial, catalogó como “soñada” su semana en el reciente ATP de Buenos Aires y recalcó que no se daba cuenta lo que estaba logrando mientras pasaban los partidos.

“Fue una semana soñada. Jugar el Argentina Open es lo que todos desean de chicos, es el más importante. A medida que pasaban los días no creía lo que pasaba, estaba contento porque le ganaba a rivales durísimos, pero no me daba cuenta. El día de la final sí caí, era muy loco”, contó el joven de 22 años, mientras se prepara para la gira de polvo de ladrillo previa a Roland Garros.

En la misma línea, se explayó: “Sabía que en esta gira podía tener grandes resultados. Cuando volví a Buenos Aires y entré en la burbuja del torneo seguí a mi hermano por tele viernes, sábado y domingo (NdR: Juan Manuel Cerúndolo se consagró campeón del Córdoba Open). Me dio una alegría enorme por él, incluso más que cuando gano yo. Lo que logró motiva mucho a los que venimos subiendo. Terminé jugando el mejor tenis de mi vida”.

Por otro lado, el mayor de los Cerúndolo explicó el porqué de su estilo de juego -potente y ofensivo-, haciendo hincapié en que “mandar” con su derecha es su “fuerte”. Por eso aplica ese patrón en los momentos más importantes. “Puedo correr y meter, pero no es lo que me sale naturalmente”. 

Cómo adaptarse al cemento, la presión, el disfrute, su familia deportista y la importancia de su entrenador, Walter Grinovero, en su carrera. Todo eso y más en esta exclusiva con BATennis.

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