El norteamericano abarca la temática económica en términos de ganancias y perdidas de un tenista que oscila el Top 10.



John Isner ha calado hondo en una profunda reflexión hecha para al Revista Forbes sobre la relación entre los gastos propios de un tenista de elite y las ganancias que podría ganar (o perder) en Wimbledon. El estadounidense compara su profesión con la del basquetbolista alemán Dirk Nowitzki, de los Dallas Mavericks de la NBA. “Imagina que soy Dirk, mi trabajo es competir, me presento, entreno y juego. No tengo gastos de hotel porque cuando juego de local me quedo en mi casa en Dallas, y cuando voy de visitante mi equipo me paga el hotel, además de costear los gastos de viajes, fisioterapeutas, entrenador, personal médico, etc.”, comienza Isner.

“Es en estos momentos en donde piensas en el tenis, mi deporte, y en los gastos generales básicos. Por ejemplo, para Wimbledon tuve que alquilar una casa bonita para mi familia y mi equipo que está cerca del All England por unas 30 mil libras esterlinas. Si yo perdiera en la primera ronda aquí, mi premio sería de 45 mil, sumado a los ya gastos de viajes, salarios y gastos (hospedaje, comida) de mi equipo de trabajo. Wimbledon se convertiría en una pérdida de dinero para mi”

A si mismo, Isner apunta a las altas tasas de impuestos que se cobran en premios de Grand Slam. “Los impuestos también deben ser incluidos en esta discusión. De las 45 mil libras esterlinas de premios en primera ronda, te descuentan alrededor del 45% de las ganancias por ese motivo, un porcentaje bastante alto, por lo que no hay que guiarse por la cifras que se muestran en los medios de comunicación, ya que varían sustancialmente para el bolsillo del tenista”, concluyó el estadounidense, quien además, comenta que también son las agencias de patrocinio que contratan las que ayudan a dificultar la obtención de ganancias al entregarle solo entre el 10 y 20% de lo dejado por sus transacciones económicas.

Foto principal: Sports Illustrated