Winter is here.


Por Martín Callirgos

Fuego y sangre. Alexander  ̶Z̶v̶e̶r̶e̶v̶ Targaryen, príncipe prometido y descendiente legitimo. El ex Next Gen,  siente la potestad sobre el trono. No monta un dragón, pero doma la raqueta con la virtud de quien rige la victoria y el desafío como si fuera parte de lo cotidiano. La profecía de sus conquistas sopló fuerte en Montreal, dejando al rey de nuestro Poniente, desarmado y expuesto a un eventual ataque. El rubio reclama territorio prohibido.

Honor y deber. Federer, el ídolo de fantasía, el soberano de los siete reinos. Con diecinueve dominios en su basto y cinco colonias en el Westeros neoyorkino entre 2004 y 2008, el suizo asedia la hazaña una vez más. Un hombre tan digno de palabra que pareciera haber jurado protegernos. La lealtad hacia su legado es un mensaje imborrable.

¡Escúchame rugir! Rafael Nadal cosecha polvos y construye ruinas con sus rivales. Se curtió derrochando la épica. ¿Qué batalla no representa un guiness ante el ojo de un león? Una décima en el principado y otra en el ruedo parisino, asumen la tiranía absoluta de una bestia indescifrable. La fiera vino a subsanar sus heridas; la primera sobre el plexicushion canadiense ante Shapovalov, la otra llevándose una tanga de sombrero ante Kyrgios. Si hay algo que Rafa no se puede permitir, es llevar la bandera blanca en el campo de batalla.

Kyrgios, el Khalasar, relegado por sus conductas al otro lado del océano. Un Khal autoritario, un montaraz que se le anima a los grandes señores. Dicen que en campo abierto, el servicio es su arma más letal, capaz de catapultar y arrollar las defensas inmaculadas de un tal Rafa. Cincinatti es la versión nítida del tenis que puede explotar el australiano cuando se encuentra en instancias de panteón.

No one. Delpo acecha la revancha. Aquel sueño de primavera en 2009, se fue alejando en el invierno de sus lesiones. Los números no parecen hacerle justicia a una derecha que supo derribar la mitología de Roger. Cinco sets magistrales y una estaca consagratoria, quedaron grabados en el corazón del fandom para siempre.

(Imagen: BATennis).