Novak Djokovic se despide del resto de la temporada. El cansancio, la saciedad y la fatiga de no cumplir en el más alto rendimiento, agotaron el chip del serbio.  Después de tres años de tiranía, una segunda ronda en Wimbledon y una primera vuelta en Rio, vieron el tropiezo de un régimen formidable. El recambio en la NoleFam, anunciaba el fin de un ciclo, para darle bosquejo a su  reconstrucción.


“Haré lo que sea necesario para recuperarme. Voy a utilizar este tiempo para fortalecer mi cuerpo y también para mejorar ciertos aspectos del tenis que no he sido capaz de trabajar en los últimos años, debido al exigente calendario. Cinco meses pueden parecer largos desde este punto, pero estoy seguro que pasarán rápidamente porque hay mucho por hacer. Estoy seguro que estaré listo para el inicio de la nueva temporada”.

Sólo las máquinas entienden sus propios límites. Sólo un coloso puede volver a seducir las condiciones universales. Sólo la necesidad empírica de un mutante, está apta para cuestionar su realidad.

BATennis, presenció la reinvención de sus próceres. Ahora, espera al discípulo.