La belga Alison Van Uytvanck alcanzó los octavos de final en Londres y lo festejó con su novia en la tribuna.


Casos emblemáticos como el de la leyenda Martina Navratilova y los recientes de la británica Tara Moore y la sueca Johanna Larsson han contaminado de morbo el mundo del tenis en lo que conlleva la sexualidad y la decisión sexual de cada uno.

El caso actual de la belga Alison Van Uytvanck es uno de los tantos otros que se presentan entre las jugadoras profesionales, puntualmente hablando.

La N°47 del ranking WTA venció hoy a la estona Anett Kontaveit por 6-2 y 6-3 para alcanzar los octavos de final de Wimbledon por primera vez en su carrera. Anteriormente, había dado la sorpresa ante la campeona defensora Garbiñe Muguruza, a quien eliminó en segunda ronda.

Luego de su victoria ante Kontaveit, Van Uytvanck celebró junto a su novia, la también tenista belga Greetje Minnen, dándose un beso frente a todo el estadio.

No es un dato menor, sino un claro triunfo personal para ella, ya que, en palabras de la propia Alison, durante muchos años fue víctima de bulliyng en el circuito femenino por su condición sexual. “Fui intimidada y sufrí bulliyng por parte de algunas jugadoras por esta razón. Fue un momento difícil”, se confesó en una entrevista brindada al diario suizo Blick.

Con el paso del tiempo y abriéndose definitivamente al mundo sobre su decisión, Van Uytvanck encontró paz en el amor a su novia y le respondió a los que se burlaron de ella.

Van Uytvanck y su novia, felices. (Foto: Instagram personal)

“Para aquellos que me hicieron bullyng, aquí estoy. Mis éxitos deportivos son mi respuesta hacia ellos”, soltó. Y cerró: “Si hay más tenistas lesbianas, no deberían temer en salir y desvelarlo. No es ninguna enfermedad”.

Foto principal: Twitter Fernando Murciego