Lunes al mediodía en Girona, acabamos el entrenamiento y nos sentamos a charlar y reflexionar con un veterano entrenador austríaco que está de visita en el club.
Es inevitable hablar de viejas glorias y la comparación con los jóvenes de la actualidad se hace irremediable.
Toda época tuvo sus peculiaridades.
Antes sabían jugar mejor, pero ahora son admirables atletas. Antes tomaban Coca-Cola en los cambios de lado, ahora rompen raquetas antes de dar la mano al oponente que les ha ganado. Antes había marcas de cigarrillos como sponsors del Tour, ahora son las casas de apuestas.
Pero todas esas comparaciones subjetivas nos llevan siempre a un callejón sin salida.
Fue entonces que surgió una pregunta a la cual respondí por reflejo, sin procesarla demasiado.
-Cómo ven el tenis de aquí a 10 años?
-Creo que los que van a dominar el tenis en el futuro, serán jugadores de zonas más humildes.
Y ahí mismo, tras haber escuchado el eco de mis propias palabras, comencé a fundamentarlo.
-Nos estamos acostumbrando a que la tecnología dictamine nuestras vidas. Todo es de acceso rápido, es inmediato, no hay esperas, no hace falta ir a la biblioteca a investigar sobre un tema, se puede buscar en Google en el teléfono. Nadie viaja a otro país a descubrir ciudades, costumbres, matices sin plan preestablecido, todo está reservado on-line de antemano.
Lo vemos en las Academias y centros de entrenamiento, los jugadores carecen del hambre que mostraban las leyendas años atrás. Entrenadores veteranos son testigos decepcionados al ver semejante panorama, los más jóvenes en cambio, lo ven natural.
Aquí en Europa no es tan difícil viajar, no sólo por las distancias, infinitamente inferiores a las de Latinoamérica, ahora se cuenta con aviones Low Cost, trenes de alta velocidad que hacen que un viaje entre ciudades importantes dure menos que una siesta.
Todo esto nos lleva a que los players de la actualidad se muevan en este ambiente de inmediatez y ausencia de perseverancia.
Si todo me llega fácil, rápido y sin esfuerzo, seré capaz de pelear un partido apretado en el último set? Estaré preparado para salir a jugar aunque me duela todo el cuerpo por el partido que gané anoche tarde?
Tendré ganas de intentarlo?
Porque después de haber ganado ese partido, colgué una foto en Insta y se llenó de Likes…
En fin. Con un panorama así, sostengo que los que van a dominar el deporte, serán aquellos que aún valoran tener 3-4 raquetas iguales, que pueden viajar y jugar por equipos en Alemania o Francia para poder costearse una gira, pese a que los reviente físicamente. Aquellos que se encuerdan sus propias raquetas de madrugada para poder jugar en el primer turno y, de paso, encordarle las raquetas al rival para seguir sumando unas monedas.
Aquellos que no se quejan si los hacen entrenar en una cancha de cemento con pelotas viejas si están jugando un torneo en polvo. Los que juegan dobles con cualquier partner con tal de pasar más tiempo entrenando durante un campeonato.
Esos que saben lo que es cambiar de ciudad y de superficie y siempre jugar con las mismas zapatillas, o tener raquetas con cordajes distintos…
Son esos jugadores los que van a marcar el futuro del tenis, porque sabrán lo que es pelear, sufrir, aguantar el dolor, el cansancio, soportar la decepción y la derrota. Se moverán por instinto y con naturalidad. Como si hubieran salido de una trinchera.

Por Martín Rocca