Luego de la interesante racha de partidos ganados, Juan Martin Del Potro, afronta el mayor de los desafíos. Ser el mejor jugador del mundo. Y esto no es tarea sencilla.


Parece ser, que por primera vez en su carrera profesional, Juan Martín, deberá enfrentarse con su destino profético. ¿Lo logrará?. La verdad es que su andar fue tan próspero en el último tiempo, que las cuentas, los puntos y las defensas parecen secundarias.

Con Federer afuera de la temporada de ladrillo y Nadal tecleando, todo está dado para que Del Potro llegue por primera vez a la cima del ranking mundial, y haga justicia, a un tal Guillermo Vilas, que perdió su número uno en un escritorio del ATP.

Más allá de sus cualidades tenísticas inmensas, Juan tiene un carisma que enloquece a la gente. Todos queremos verlo, todos queremos ver que tan fuerte puede pegarle. Tan gigante y tan vulnerable al mismo tiempo, el fénix del tenis parece ya sobrevolar los lugares más altos del ranking.

Contratiempos seguramente aparecerán, y siempre algún que otro trasnochado, se le ocurrirá jugar bien cuando el tenga que apretar el martillo. Pero hay algo más en Juan Martín, hoy tiene oficio, tiene tenis, está sano y tiene las cartas para ser el mejor de todos.