Juan Pablo Ficovich tiene 24 años y luego de contraer COVID-19, detectado en la qualy del Abierto de Australia 2021, no pudo volver a competir.


Ubicado en la posición número 222 del ATP World Tour, Ficovich, Fico para casi todos, no pudo volver a competir ni a entrenarse a nivel competitivo por las secuelas que le dejó el coronavirus. Una pesadilla que pocos conocen, y que por momentos se vuelve muy difícil de sobrellevar.

Luego del resultado positivo de Covid-19 al arribar a Doha para disputar la clasificación del Abierto de Australia 2021 (enero), el oriundo de Berazategui debió aislarse en un hotel durante 15 días y, tras retornar al país, resonancia cardíaca mediante, recibió una terrible noticia para un deportista: se le detectó una Miocarditis, que es una inflamación en el corazón que hace que el mismo no bombee de manera correcta.

Hoy las pulsaciones no pueden superar las 150, algo que suena hasta ridículo si de un entrenamiento de un deportista de elite se trata.

La actividad física que “Fico” puede realizar es casi nula. Entrena Tenis 3 veces por semana con un reloj que oficia de alarma. Cuando las pulsaciones superan las 140 – 150, debe detener la actividad automáticamente.

Suena increíble para los entendidos de Tenis; puede realizar 4 derechas y parar, 4 reveses y parar, cuatro voleas, chequear el reloj y volver a frenar. Cuatro saques y frenar otra vez.

Se mantiene positivo, pero es durísimo. Sobre todo por la incertidumbre que maneja. No sabe cuándo ni cómo será su vuelta.

A mediados de 2020, post pandemia, Fico había tenido muy buenos rendimientos en la gira de Challengers de polvo de ladrillo sobre clay. Haciendo, entre otros, un tremendo match frente a Carlos Alcaraz en Cordenons, Italia.

Hoy nos recibió en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, donde peloteó junto a su coach Juan Pablo Gándara y ante la atenta mirada de Gustavo Marcaccio, de la Asociación Argentina de Tenis (AAT).

Por estos días todo es cuestión de no desesperarse y aguardar hasta junio, a que lleguen resultados positivos para seguir con la ilusión intacta.