Dominic Thiem se coronó en el Argentina Open sin ceder parciales e impresionando con su tenis.


Dominic Thiem fue una aplanadora en Buenos Aires. Sus tiros tienen más top spin.  Sus vuelos son más altos y su despliegue más espectacular.

Se puede decir que la lucha en el Argentina Open fue por la plaza para disputar la final contra el máximo preclasificado, porque Thiem fue supremo.

Cuando el talento se conjuga con dedicación y una condición física paranormal los resultados pueden ser muy especiales.

Impresiona ver jugar a Dominic Thiem, te hipnotiza con su tenis. Impresiona verlo entrenar (porque siempre está entrenando), impresiona su amabilidad. Es por eso que está en el lote de los especiales. En el lote de los que pueden lograr cosas grandes, muy grandes.

Este año se está preparando para ganar Roland Garros. Y luego de verlo en vivo le doy un pequeño consejo amigo: Póngale una fichita.