Descontentos con las justificaciones de la WTA y la USTA sobre lo ocurrido en la final del US Open, pretenden no arbitrar más a la menor de las Williams.


El mundo del arbitraje en el tenis todavía vive las réplicas de lo acontecido el sábado pasado en la final del Abierto de los Estados Unidos, donde la japonesa Naomi Osaka se coronó campeona en el medio del escándalo protagonizado por Serena Williams.




Tras los dichos ofensivos de público conocimiento de la estadounidense hacia el umpire Carlos Ramos y ante el descontento por el contenido de los comunicados oficiales por parte de la WTA y la USTA, el arbitraje mundial está pensando seriamente en un boicot contra la menor de las Williams.

Esta medida consistiría en negarse a impartir justicia en los próximos partidos que dispute Serena, en protesta por el manejo mediático y la “poca protección”, según los jueces, que están recibiendo por parte de las entidades tenísticas sobre este caso.

Ante esta idea de proporciones históricas, la única solución sería una disculpa pública la ex N°1 del mundo para con Ramos.




Foto principal: La Afición