La primer alegría llegó cerca de la medianoche del viernes, cuando Marco Trungelliti, santiagueño y a punto de cumplir sus 26 años, se impuso por 6-4, 6-7(8), 3-0 y retiro a Yan Bai en su tercer partido de clasificación del Abierto de Australia…

¿El premio? El primer cuadro principal de un Grand Slam para Trunge.

Excéntrico, simpático, ocurrente y “calentón” pueden ser algunas de las palabras que lo definen y “talentoso” nunca le va a quedar chico. Tenemos la suerte de conocerlo desde hace mucho, no sólo como jugador, si no como persona. Un tipazo, sería la palabra que mejor le calza. En su nombre, dedicamos esta clasificación a todos aquellos amantes del asado. Allá por 2010, tuvimos la chance de presentarlo en sociedad:

Tan solo una hora más tarde, llegó el segundo notición: Renzo Olivo también lograba acceder por primera vez en su carrera al cuadro principal de un Grand Slam tras derrotar por 6-2 y 6-4 a Vincent Millot. De “El ilusionista” hay tanto para decir que uno no sabe por donde empezar.  Su talento es inmenso y la velocidad de sus piernas asombra. Desde partidos de ping pong hasta haberle hecho de coach, quien les escribe, siempre carecerá de necesaria objetividad.

Dentro de los 128 jugadores que integran el cuadro principal y a los cuatro argentinos que ya formaban parte del mismo (Mayer, Delbonis, Pella y Schwartzman) se sumarán dos soldados más. Que vienen agazapados desde la trinchera pero con muchísimo para mostrar.

Bien vale recurrir a la frase que Renzo Olivo muestra en su perfil de twitter (@renzolii): No renuncies sólo porque las cosas se pusieron difíciles, si vale la pena, no será fácil.

(Foto: Marco Trungelliti en Australia (Theo Karanikos/Tennis Australia))