Nicolas Kicker habló de los pormenores de su sanción en un video publicado por la Unidad de Integridad del Tenis


Llevados ya casi dos años de condena por haber sido encontrado culpable por arreglar partidos en los Challengers de Barranquilla y Padua en 2015, Nicolás Kicker dio un crudo testimonio en un video publicado por el TIU (Unidad de Integración del Tenis, por sus siglas en inglés) que, si bien se hizo público en octubre de 2019, se hizo viral ahora. En la filmación, el oriundo de Merlo cuenta la horrible experiencia que tuvo que pasar con los apostadores y las consecuencias de su decisión.

“En ese momento estaba 70° del mundo, jugando Copa Davis, ganando, haciendo tercera ronda en Australia, ganándole a jugadores muy buenos, Top 15. Tenía una buena carrera por delante. Ese año sabía que iba a terminar entre los mejores 50 del mundo. Pero en el 2015 cometí un error. Ahora estoy suspendido y en ese momento me arruiné la carrera. Lo pagás muy caro”, comienza describiendo Kicker, quien se entrena todos los días aún sin saber cuando volverá a jugar, según sus palabras.

En el video, Nico hace referencia en la forma en que varios apostadores comienzan a comunicarse con los jugadores, sobre todo con los de ranking más bajo para aprovechar sus vulnerabilidades económicas: “Cuando estaba en el Top 200 me costaba mucho, tenía que seguir dependiendo de mis padres. Tenía que pagarle a mis entrenadores y costearme los viajes. La primera vez que esta persona me contactó, se acercó a hablarme vía Facebook. Me dijo que me quería sponsorear, dar plata por mes, quería darme un auto para que me moviera en Buenos Aires. Me quería ayudar. Y cuando se reveló me dijo que eran un grupo de apostadores y querían que yo venda un partido con ellos. En ese momento no confié, pero me agarraron en un punto muy vulnerable y yo decidí aceptar”.

“Estaba muy nervioso. Me pedía que haga cosas durante el partido, yo le decía que me deje. Me pedía que pierda. Fue terrible, la tenía que tirar afuera a propósito. No tenía la actitud con la que yo jugaba siempre. Miraba todo el tiempo al árbitro para ver si sospechaba. La pasé horrible. Muy mal”.

En cuanto a las consecuencias de sus actos, Kicker describe como impactó la sanción en su familia, en especial de su hijo: “Mi apellido en el circuito quedó manchado. Y una de las peores consecuencias fue este año, cuando estaba de vacaciones con mi hijo y me preguntó por qué no jugaba más al tenis. Fue muy difícil contárselo, pero le tenía que decir toda la verdad”.

“Mi mensaje para los jugadores jóvenes o juniors es que si un grupo de personas se les acercan a hablar y tienen malas intenciones o los amenazan, es en ese momento en el que tenés que saber decir que no. Muchos no saben para que está la TIU, pero hay que confiar. Los valores más importantes que me dio el tenis son el sacrificio, la honestidad, el respeto hacia los jugadores, los árbitros, al reglamento, no hacer trampa dentro y fuera de la cancha. Era chico, cometí un error que no pensé que a futuro me iba a traer grandes problemas. Pero acá estoy, pagando las consecuencias”.

La sanción que el TIU le propinó a Nico Kicker tiene fecha de caducidad el 21 de mayo de 2021, aún no la esperanza de poder reducir esa fecha. Sin embargo, el descargo del merlense, cuyo último partido lo disputó en el ATP 250 de Lyon ante Federico Coria en mayo de 2018, sirve para entender un poco más en profundidad el calvario y las pocas chances de los jugadores con menores ingresos a decirles que no a las apuestas ilegales en pos de conseguir el tan ansiado bienestar económico que tendría que brindar el tenis.

Foto: La Nación