Alexander Zverev profundizó su mal momento al caer en su estreno en Roma.


El campeón del Torneo de Maestros 2018 se encuentra inmerso en una crisis tenística fundada en cuestiones ajenas a los courts. Alexander Zverev llenó ese vaso que rebalsaba de impotencia hoy tras perder ante el italiano Matteo Berrettini por la segunda ronda del Masters 1000 de Roma.

El alemán, que la semana pasada no pudo defender su título en Madrid, habló de un nuevo traspié en el circuito y no tuvo tapujos en describir sus sensaciones. “Estoy decepcionado por el nivel que estoy mostrando últimamente. Hoy no estuve fino en ningún momento del partido y las condiciones climáticas no ayudaron. Con viento en contra, soy el peor Top 10 de la historia. Mi actitud en el encuentro fue muy mala. Jugando así no puedo ganar un partido en este tipo de torneos”, lanzó un visiblemente molesto Zverev.

Este presente errático en el tour encuentra razones en su vida personal. La ruptura amorosa con su novia, la internación de su padre y los conflictos legales con su ahora ex representante, han hecho que Sascha desviara su foco de atención y no pudiera entrenarse con libertad y comodidad. “Esta situación me está pasando factura. Honestamente, no tengo ganas de agarrar una raqueta en los próximos días. No tengo ganas de jugar al tenis en estos momentos”, se lamentó Zverev, a pocas semanas del comienzo del examen más importante de la gira de polvo de ladrillo, Roland Garros.

Foto principal: El Confidencial

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