Marco Trungelliti se tomó un respiro en Melbourne para charlar con BATennis.


HORARIOS DEL ABIERTO DE AUSTRALIA 2020


En medio de la vorágine que supone el Abierto de Australia en cada comienzo de temporada, Marco Trungelliti se tomó una pausa tras pasar una qualy que, entre el humo y la lluvia, se hizo más tediosa de lo habitual, pero que finalmente terminó con final feliz para el santiagueño radicado en Andorra desde hace ya más de un año.

Sin escapar a la polémica y a un tema que el año pasado lo tuvo como un protagonista central, Trungelliti volvió a referirse al mundo de las apuestas ilegales en el tenis esta vez, poniendo el foco el reciente video de Nicolás Kicker viralizado por la ITF en donde el jugador argentino asume su culpa en el caso de amaño de partidos por el cual está suspendido desde mayo de 2018:

“No se si es para aplaudir lo de Kicker. Hace tiempo que era el momento de aceptar los errores en vez de ensuciar gente. Ya pasó un tiempo largo. La verdad siempre termina cayendo por su peso. En un momento había dicho que hubo un argentino que dijo mentiras sobre él y que nunca había arreglado un partido. Creo que el hecho de que esté confesando esto después de un año y medio tiene que ver con el mensaje que tiene que quedar para los más chicos. Les tiene que quedar el ejemplo a ellos. No es una excusa que tengas o no dinero en tu cuenta bancaria, es algo que no se tiene que hacer. Después son pesadas las consecuencias. No hay peor castigo que mirar a tu hijo y decirle que no podés jugar al tenis porque te mandaste una macana o te metiste en cosas que no había que meterse. No hace falta meter más el dedo en la yaga. Ojalá que sea feliz y que pueda volver a jugar”.

En cuanto al análisis que hace sobre por qué los jugadores caen en las apuestas ilegales, Marco tiene una visión en la que confluyen muchas cosas para que los más vulnerables terminen sucumbiendo:

“Hay dos situaciones que están muy impuestas en el tenis. La primera es que en muchas ocasiones está bien visto al jugador que arregla partidos porque está algo así como “excusado” por las dificultades económicas que tiene que solventar; y la segunda es que tanto la ATP como la ITF no hacen lo que tendrían que hacer. Es todo un conjunto de cosas. Los jugadores que están arriba en el ranking no se solidarizan tampoco. No puede ser que un Top 120 esté llorando para ver si puede llegar a fin de mes. La plataforma de gastos en el tenis es muy alta y eso la gente no lo sabe, porque en mi caso ya gané un millón, pero no saben cuanto gasto. El gasto es enorme y no podés estar escatimando en eso por que la exigencia es muy alta. Necesitas un nutricionista, un psicólogo, viajar con los entrenadores, el preparador físico y el fisioterapeuta. Hasta podés tener una lesión y dejar de comer. Esa es la parte mala. Si te rompés no cobrás, y encima tenés que seguir pagando. El sistema está flojo por todos lados”.

Por último, Trungelliti habla del apoyo nulo por parte de los organismo más importantes del tenis mundial tras su denuncia de arreglo de partidos:

“Al final no se termina de aceptar el problema, se siguen haciendo contratos con casas de apuestas. Todo da vueltas sobre lo mismo y evidentemente no lo quieren cambiar. En mi caso ni la ITF ni la ATP me han apoyado, ni siquiera un poco. Es más, me dijeron que no me iban a dar protección luego de que hiciera pública mi denuncia. Te dejan solo en esto y eso es un claro mensaje de que no lo quieren cambiar”.