Los números, los títulos, los records…

Son una consecuencia de.

Desde hace un tiempo ya, en una era que decoran dos de los mejores jugadores de todos los tiempos.

El ya no es solo un testigo, hoy es el protagonista.

Y habla en la cancha. En los puntos.

El número uno del mundo, el que mejor juega.

No es casualidad.

En la cima, el rival a vencer.

Hoy, indiscutido y merecido.

Novak Djokovic