La checa perdió su partido ante la griega María Sakkari y se enfureció con la jueza de silla, por cantarle mala una pelota clave del tercer set en Roma.


La número 5 del mundo, Karolina Pliskova, se desató y rompió la silla de la jueza principal en su partido contra la griega María Sakkari, el cual perdió en tres mangas.

Una decisión previa -y clave- sobre un smash de la jugadora checa ya había elevado su temperatura corporal. Con el partido culminado, y su eliminación muy temprana en el Foro Itálico, sacó la bestia que hay en ella. Un verdadero desquicio…

¿Crees que la WTA debe sancionarla por semejante reacción?

Fotografía principal: El Tiempo.com

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