Peldaño por peldaño. Así construyó su 2017 Juan Martín. Post Copa Davis, supo convivir con la presión y la tragedia familiar para cerrar el año a lo Delpo, coqueteando con la épica.


Momento clave. No forma parte de este año, pero algo tuvo que ver. La devolución de Karlovic se va larga y Delbonis le da la primera Copa Davis de la historia a Argentina, y a Del Potro. Ya sin esa espina clavada en el grip de la raqueta, el tandilense comenzó el 2017 con esa cuenta pendiente saldada, esa que aún le carcomía la cabeza, ganar la maldita Ensaladera.

Delpo festejando con la Ensaladera de Plata (Foto:@Sportags).

Del Potro esquivó la gira oceánica y le avisó al Australian Open que lo vería recién en 2018. Quizás todavía cansado por la histórica gesta conseguida hace menos de un mes, volvió en Delray Beach, torneo que ya había ganado. Las semifinales allí fueron un aviso. El hambre estaba, y Delpo iba por el banquete mayor.

Tras una opaca gira estadounidense a principios de temporada, las cuales incluyeron actuaciones discretas en Acapulco, Indian Wells y Miami, llegaba el polvo, y una noticia que lo hacía polvo. El fallecimiento de su abuelo caía justo en plena acción del tandilense en Estoril. Ni lo pensó. En el primer avión, volvió a casa para sobrepasar ese trágico momento familiar, y si, a seguir.

El Masters 1000 de Roma catapultó su confianza, llegando a cuartos de final. La muñeca, a esa altura, comenzaba a verse como una vieja enemiga del pasado, pero a la cual se la miraba aun con cierto temor. Pasaron Roland Garros y Wimbledon sin mucho ruido. Y comenzó la gira fetiche de Juan, la norteamericana, la de agosto.

LA REVANCHA

Tras un comienzo dubitativo, Thor sacó el martillo y empezó a pegarle duro a la realidad. Semifinales en el US Open (con triunfazos ante Bautista Agut, Thiem y el mismísimo Federer), en Shanghai y final en Basilea. En el medio, por si fuera poco, el trofeo de Estocolmo nuevamente a casa.

La emoción de Juan Martín después de conquistar Estocolmo (Foto: @marcadorec).

Coqueteando con la épica, una vez más, Del Potro llegó al último torneo del año con chances de clasificar al Torneo de Maestros de Londres. Sí, así de furioso su sprint final que le pisó los talones a los de arriba y casi se mete entre los mejores 8 del año.

Párrafo aparte para su gran escalada en el ranking, del 42° en su debut en Florida al 11° en su despedida en París. Increíble.

Ya oficialmente de vacaciones, La Torre de Tandil vaciará su recipiente mental y recargará fuerza para, esperemos, una temporada 2018 todavía más fructífera que esta y que lo encontrará al borde de regresar al Top 10.  Así es, porque Del Potro volvió a ser Del Potro.

(Foto: Juan Martín Del Potro vía Getty Images).

 

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