El gran momento de la nueva camada de jugadoras argentinas.


Soportaron los avatares de la pandemia y viven en carne propia las dificultades económicas que demanda ser jugadora de tenis en Argentina. Pero su competitividad les creó una armadura que las convirtió en chicas a prueba de fuego. Están dispuestas a ser las legítimas herederas de un tenis femenino argentino que vivió su esplendor a mediados de los 90´s y vio posteriormente a grandes jugadoras caerse por falta de apoyo.

Hoy por primera vez en muchos años, tres jugadoras nacionales están dentro del cuadro de Roland Garros junior. Hoy por primera vez en mucho tiempo tres jugadoras avanzaron a la segunda ronda de Roland Garros y una cuarta, la que se quedó en casa, está barriendo sin piedad a sus rivales en el Circuito ITF de Sudamérica.

Pero esto no es un hecho aislado. La incorporación de exjugadoras al departamento de tenis femenino y  el trabajo de entrenadores que ya han tenido experiencia con jugadoras de renombre, hacen que estás buenas noticias vayan siendo cada vez más comunes.

Solana Sierra ya avisó el año pasado en el Us Open que estaba para cosas grandes, el carácter de Lucia Peyre,  la competitividad de Luli Moyano y el trabajo de hormiga de Luli Ayala, hacen de estas chicas una gran camada de jugadoras que piden pista en los grandes escenarios del mundo.

¿Estamos preparados para acompañarlas?  Esa será la nueva misión del tenis argentino, creer que las chicas pueden ser la nueva legión.