Las dos mejores jugadoras polacas de la historia se unieron en una exhibición para ayudar a Ucrania.


No se es número uno solamente por jugar bien al tenis. Una número uno debe saber “que un gran poder implica una gran responsabilidad, como alguna vez se lo dijeron a Peter Parker antes de convertirse en el hombre araña. Y Iga Swiatek está dispuesta a usar ese poder para el bien.

“Swiatek & Friends for Ucrania” fue el evento que reunió a la actual número uno del mundo con Agnieszka Radwanska ex #2 del mundo, dos figuras de un país que vive el mejor momento tenístico de su historia. Los fondos recaudados fueron dirigidos a los niños de Ucrania, desbastados por la invasión Rusa.

El tenis polaco en lo más alto.

El encuentro central fue arbitrado por la mismísima Elena Svitolina, alejada del circuito por su embarazo. Una fiesta, en un contexto de tristeza por lo que vive el pueblo ucraniano. Un luz de esperanza para una paz que parece distante. Y una número uno que tiene las cosas muy bien puestas.