El canadiense denunció los problemas que tiene los tenistas promedio para costear sus gastos y la inequidad en los ingresos.


Vasek Pospisil es el actual 182° del ranking ATP y miembro del Consejo de Jugadores. Como tal, fue el canadiense el encargado de destapar la olla de la desigualdad tanto en el tenis de elite y el de mediano calibre. Fuera del Top 20 o Top 50, los tenistas no reciben la contribución económica necesaria para costear sus gastos de viajes, hospedaje, alimento y el sueldo del entrenador, su kinesiólogo y demás equipo de trabajo.

El canadiense reveló al respecto: “¿Cuál es el costo de tener un coach y un fisio durante 30 semanas? Es de aproximadamente de $300 o $400 mil dólares. ¿ Y el promedio de ganancias en premios para los jugadores entre el puesto 101 y el 150 en 2018? $276.410”. Resulta difícil pensar en la posibilidad de ganarse la vida verdaderamente siendo un tenista fuera del Top 50 con estos números presentados por Pospisil.

Además, sentencia que los Grand Slams se queda con una gran parte de las ganancias que deberían ser distribuidas entre sus pares, sacando que año tras año continúan mejorando los premios para los campeones, finalistas y los que más lleguen lejos en el torneo.

Por otra parte, Vasek advierte la desprotección legal del jugador en los torneos y abre el debate en la cuestión de las lesiones: “Nosotros no tenemos un seguro por la pérdida de ingresos por lesiones, cuando estas equivalen a una pérdida de ganancias y una baja cobsiderable en el ranking”.

Es verdad que Pospisil reunió tanto adeptos como detractores. Sin embargo, lo que queda destapado es que, si no sos Federer o Nadal o ni siquiera te acercas al Top 50, dependerás mucho de tus propios ingresos en materia de publicidad o aportes de tu país como ayuda deportiva económica.

Es imaginable pensar que los jugadores habitués del circuito Challenger o Future son sobrevivientes en este sentido. Los datos que arroja Pospisil deben servir para que los tenistas que promedian el Top 100 o menos, obtengan más derechos en materia económica y legal. Si no, los niños o jovenes que decidan ejercer esta profesión no verán un progreso a gran escala y culminarán, tanto en la rama masculina como femenina, en el abandono de la práctica del tenis.


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Foto principal: Twitter

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