El panorama no es alentador para los oficiales del tenis que tienen que descifrar como solucionar los conflictos económicos que aparecieron debido al Coronavirus.


Los ránkings están congelados y los mejores jugadores relajados en sus casas entrenando, pero en una realidad paralela, los mayores conflictos y preocupaciones llegan para todos los demás dentro del circuito.

Con la ausencia de competencia y, ante ello, la imposibilidad para los tenistas de generar ganancias, una empresa francesa lanzó una iniciativa para reclamarle a la ITF, ATP y WTA una suma de 20 millones de euros para distribuir entre los jugadores ubicados entre el puesto 50° y 500° en este período de inactividad.

Dicha empresa fue rápidamente rechazada por los oficiales del tenis que alegaron estar explorando opciones de apoyo financiero para todos sus miembros.

Dentro del grupo de organizadores, el director del ATP 500 de Barcelona, declaró la perdida de un total de 7 millones de euros para esta edición que estaba estipulada para el 18 de abril. Por su parte, en Indian Wells, las pérdidas son aún mayores y los números duplican a los de Conde de Godó llegando a 15 millones de dólares.