Pasaron 17 años del debut. A la edad de 15 se convirtió en el jugador más joven en ganar un partido ATP.
Pasaron 84 títulos, 19 grandes, 12 Roland Garros, 4 Copa Davis. Medalla de oro en los Juegos Olímpicos.
Su carrera estuvo minada por obstáculos, miles. Un canto vivo a la lucha frente a la adversidad. A entrarle de frente a cada problema con más fuerza.
Compartiendo era con Federer y Djokovic, hoy, octubre de 2019, se ubica por quinta vez en la cima del ranking mundial. “Porque en un partido de tenis, la batalla más encarnizada que libro es con las voces que resuenan dentro de mi cabeza. Quieres silenciarlo todo menos la competición, quieres concentrar cada átomo de tu ser en el punto que estás jugando. Si he cometido un error en el punto anterior lo olvido, si se isinúa en el fondo de mi cabeza la idea de la victoria, la reprimo”. Pasaron cosas increíbles e inimaginables. Sucesos que se mantendrán vivos en la historia para siempre. Vale la pena contemplar unos segundos pero ya es suficiente. Porque lo que importa es hoy y como sortear el próximo obstáculo. Y hoy, Rafael Nadal, 17 años más tarde, es el número 1 del mundo.

Rafael Nadal en el Rafa Nadal Tennis Centre del Grand Palladium de Costa Mujeres (México).