El calor raja el polvo de ladrillo, que se levanta cuando hay viento y la gente sonríe cuando se nubla.

Son las 13 hs en Buenos Aires, y pegadito a la cancha 3 del torneo (10 del club), un joven practica saques y voleas.

La gente se acumula para verlo, respetuosa, no irrumpe en el court. A lo lejos se oye algún “¿Quién es este?”

De esos recién llegados que son instruídos por los que ya están hace un rato. El público argentino entiende de tenis, sabe de tenis y lo disfruta.

Para el joven de 23 años, oriundo de Rosario, muchas cosas son parecidas y algunas… bastante especiales.

Renzo se acostumbró a estar solo. Se acostumbró a pelear. Pero nunca perdió su don de gente. Unas 60 personas fueron a su encuentro cuando terminó su entrenamiento. Se tomó el tiempo de saludar a cada uno, de sacarse fotos y de firmar autógrafos. Todos quedaron contentos y sonrientes. Y en la atmósfera se respiraba una aire agradable. Muchas veces son estos pequeños detalles que pasan inadvertidos, los que marcan a fuego el corazón de un luchador.

¿Por qué te tomaste el tiempo de sacarte una foto y firmarle autógrafos a todos los que te lo pidieron? ¿Crees que es importante?

Renzo Olivo: Ver el reconocimiento de la gente es hermoso. Yo lo hago con placer. No me molesta en absoluto. Sacarme fotos o que me pidan autógrafos.

¿Te gusta que te digan el ilusionista?

RO: La verdad es que me causa mucha gracia. Pero también me gusta. A quien no le podría gustar que le digan el ilusionista… o “el mago” como le decían a Coria. Es algo fantástico.

¿Qué onda con los drops?

RO: Lo llevo en mi ADN. Desde chiquito. Son parte de mi juego.

Fer, Diego y Renzo en plena entrevista
Fer, Diego y Renzo en plena entrevista

¿Un objetivo?

RO: Meterme en el top 100. Sin prisa y con paciencia. Espero que llegue pronto. Eso me permitiría fijarme otros objetivos. Cuando un jugador está dentro del top 100 se vuelve todo más fácil.

¿Qué opinás del wild card que te dio la organización del Argentina Open para jugar el main draw?

RO: Me hubiera gustado poder derrotar a Estrella en Quito y así dejar el wild card para otro jugador. Es un placer enorme. Estoy muy contento. Estoy muy agradecido con Martín y con la organización del torneo. Era una decisión muy difícil. Facu Bagnis venía de ganar dos Challengers. Era merecido para él. También estaba Dieguito (Schwartzman) que al final terminó entrando directo. Entiendo que para Martin era una decisión muy difícil.

Estoy muy agradecido y muy contento con esta invitación, que a mí me sirve mucho, porque venía con una carga de partidos muy grande. Si no me otorgaban el wild card, directamente no podía jugar el torneo ya que no llegaba a jugar la qualy.

Diferencia de Renzos

“En la cancha me siento más regular mentalmente. En el juego todavía tengo irregularidades y muchas cosas por mejorar. Hice un cambio mental. Estoy consiguiendo un equilibrio mental que era lo que mas me hacía falta.

“Yo soy muy sanguíneo, sangre caliente, pasional, eso a veces me juega a favor, y a veces en contra. Si gano o pierdo un partido me lo tomo de manera diferente. Ni muy alegre cuando gano, ni muy triste cuando pierdo.

“Trato de buscar el equilibrio que es el que te va empujando.”

Siempre con muy buena onda
Siempre con la mejor

El intenso calor de febrero le dio paso a la lluvia, una lluvia bien fuerte. Ya no queda mucha gente en el predio y las carpas están batallando con el viento.

La gente está preocupada por chequear que los autos no estén sumergidos y, luego de las fotos de Hans, Renzo nos sumerge en una no tan vieja polémica:

¿Fuiste vos, Diego, o fue Marcos (Zugasti) el que me puso “el ilusionista”?

Qué lindo tener este tipo de polémicas… cuando se trata de gente que apreciamos tanto.

Renzo y Marcos para nosotros son como hermanos. Los que nos conocen ya lo saben. Y pierda quien pierda la discusión, todos ganamos.

(Fotos: Hans Ruhle)