Fue hace apenas tres años atrás. Batieron por un minuto el récord que ostentaban hace más de 20 años otros dos tenistas. Un verdadero trámite.


No es casualidad que el encuentro más breve de la historia del deporte blanco lo protagonice él. Ya tuvo declaraciones y reflexiones tales como “NO JUEGUEN AL TENIS“. La referencia es para el australiano Bernard Tomic.

El talentoso jugador de 24 años fue el partícipe de la derrota más veloz en toda la historia del tenis. Su victimario, el finlandés Jarkko Nieminem, que por supuesto, lo derrotó 6-0 y 6-1. El contexto: primera ronda del Masters 1000 de Miami en marzo de 2014.

El partido solamente duró ¡28 MINUTOS y 20 SEGUNDOS! Fue poco más que lo que suele durar la entrada en calor. Tomic solamente ganó 13 puntos en el enfrentamiento, trasladado a games serían tres, pero ni eso logró concretar.
En aquél momento, Tomic se reponía de una inactividad en el circuito y lo terminó pagando caro. De este modo y quizás por muchos años, permanezca en los récords curiosos y olvidables -al menos para él- del tenis mundial.

Rusedski se lamenta

Este choque superó de este modo por cuarenta segundos al de Greg Rusedski. En 1996, el cañonero británico había doblegado al alemán Carsten Arriens 6-0 y 6-0 en el Sydney International. El duelo había durado 29 minutos.

Fotografía (Courier Mail y Blogs Diario Vasco)