Solidez. Madurez. Tranquilidad.

Tres adjetivos que describen el primer partido de Diego Schwartzman tras 191 días en el ATP Tour. El Peque demostró por qué es el mejor latinoamericano del momento y 9no favorito del torneo dando cuentas del vigente campeón del Argentina Open, Casper Ruud, por parciales de 7-6(2) y 6-3.

Un colorido Diego (guiño para su llamativa indumentaria) necesitó poco menos de 2 horas de juego (1h55m) para deshacerse de su rival noruego, que poco pudo hacer ante un adversario que lo superó en tiros ganadores y en juego de fondo de cancha.

Si bien lleva su tiempo acostumbrarse a las nuevas condiciones del circuito (el saludo con raquetas a lo mosquetero, el barbijo post partido, jugar sin público), está claro que el Peque ejercitó bien la memoria para demostrar que pese a la larga inactividad, su tenis está intacto, invitándonos a ilusionarnos con su andar.

En la segunda ronda, Diego enfrentará al local Reilly Opelka, verdugo de Cameron Norrie por 6-3 y 6-4.