Sebastián Báez, un campeón maratónico que evoca a Guillermo Cañas con 6 torneos Challenger en una temporada rocambolesca. 


El argentino emuló lo conseguido por ‘Willy’ en el 2006 tras dar un recital en el Challenger de Campinas ante el local Thiago Monteiro (88°) por 6-1 y 6-4. Cátedra que le había endosado hace unas semanas en Buenos Aires casi con la misma dosis/fórmula (6-4; 6-0). 

Sobre la relación con el director técnico: Se habla mucho de lo que debe ser una academia para los más jóvenes, pero el trabajo de verdad lo tiene Sebastián Gutiérrez. El talento de Sebastián Báez aparece en momentos de dificultad y se asienta cuando el DT puede sostener el equipo mientras crece.     

La explicación es que le da una importancia suprema a lo que ve en los entrenamientos y el feeling con su jugador. No es la primera vez. ‘El Profe’ es un estudioso del análisis. Debe “pochoclearse” videos *eat sleep play repeat* de cada rival, más allá de los partidos que su alumno viese. Y seguro después le envía un resumen con las jugadas para ir corrigiendo. Su gran virtud es cómo activa la conciencia/lectura previa, dándole siempre anticipación y reduciendo las dificultades.  

El abrazo entre Sebastián Báez y Sebastián Gutiérrez. Un trayecto de certezas concretas hasta instalarse en el top 100.

Y qué claro lo tiene Báez. Lo multifacético que es como arma/bloque resistiendo al trotecito; engaño y recursos que va tejiendo, templando y dándose tiempo para reactivar su mejor performance. Apilar rivales derrochando voracidad, sin paliar su jerarquía. El flamante top 100 (97°) del ranking no esconde su temple. Cuando hay un timing sano, apagar incendios en potenciales partidos cerrados resulta tan monótono como extraordinario. Atajos a los que le sobran elaboración y pausa, esos cambios de orientación dignos de un genios que funda técnica y táctica en “La Pizarra de El Underdog”.    

Otro Challenger para comprobar el magnífico entrenador que tiene en el box. Su influencia y clarividencia en torno a la competitividad, es altísima; aportando esos centímetros en el juego y erigiéndose como un bastión. Son pura combinación a punta de inventiva, estética y potencia. 

No sólo es un jugador que hace cifras, sino que encima simplifica mucho el juego. En Brasil, y de qué forma, pasó por arriba al brasilero en temperamento y calma. Qué manera de abarcar la cancha y de sumar acciones positivas, en ataque y en defensa. No contemplo que no sea titular en la selección de Guillermo Coria.

Travesía Next Gen por Milán: Quizá esa semi con Carlos Alcaraz (32°) haya sido el mayor reto de su carrera por lo que representaba el objetivo. La distancia, en cuanto a rodaje en el asfalto, con un top a nivel élite, hoy, es mucha. Pero a nivel de consolidación de proyecto, que venga el que sea. Porque si algo nunca necesitaron Sebastián Báez y Sebastián Gutiérrez es tiempo. La casa está en orden.    

En la derrota, son fundamentales la autocrítica, el aprendizaje, el sentir que estuviste a la altura y la sed de revancha. Ganar siempre no existe. Una interpretación ovacionada en La Trinchera. Se podría hasta iniciar una petición para que vuelvan los tipos con el escudo dentro del escudo, como si fuesen los sueños de los David Nalbandian, Juan Ignacio Chela, Agustín Calleri y José Acasuso.  

 

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