Las experiencias en la vida nos llevan a veces a relacionar hechos, momentos o circunstancias vividas con lo que hacemos, algún hobby o lo que disfrutamos.

Pensando en la pasión que despierta el ex deporte blanco para quienes lo practicamos con tanto placer, porque no entrelazar las formas o la búsqueda de una mejor calidad de vida con las particularidades del juego.

Decimos que vivimos corriendo atrás de no se sabe qué,

¿mejor vida? , ¿felicidad? , ¿amores? , ¿dinero?

Y en el tenis corremos detrás de una pelota compitiendo por ser mejores, ¿mejor que lo que somos hoy?, ¿mejores que el otro?, ¿mejores con quienes nos rodean?

Para lograr el objetivo planteado debemos empezar por valorarnos y creer en nosotros mismos, más allá del rival o situación a enfrentar, a partir el modo en que nos plantemos o encaremos la situación será más fácil el tránsito para la resolución de la misma.

Para iniciar cualquier proyecto y haciendo analogía con el tenis necesitaremos de un proceso que requerirá del estudio y análisis de distintas variables a tener en cuenta para lograr el mejor resultado de lo pretendido. La preparación física, mental, el esfuerzo y la constancia serán elementos esenciales para arrancar en óptimas condiciones el desafío.

A partir del saque es cuando ponemos en funcionamiento lo preparado, y el hacerlo bien implicará hacer lo más importante para la concreción, ya que se dará un gran salto y el primer gran paso que deberá ser siempre hacia adelante.

Luego vendrá la etapa del peloteo, aplicando lo estudiado, entrenado y practicado en la previa. Con la vista fija en la pelota y la cabeza en el momento presente buscaremos la definición.

Como en la vida, no se ganarán todos los puntos, será imprescindible para seguir en partido, no engancharse en el tanto perdido, sino pensar en el próximo, (el perdido será tema de análisis posterior para aprender de los errores).

Será básico para el aprendizaje, algo que se escucha mucho en estos tiempos y que es el “soltar”, pero, oh casualidad, que así como para estar mejor con uno mismo es que nos lo dicen; en el tenis al soltar el brazo es cuando se siente la mejor sensación de golpear una pelota y la vivencia de que estamos haciendo las cosas bien y como queremos.
Algún revés en contra habrá; fortaleza mental, foco y a devolverla con garra, lucha y mucha actitud.

Así en el tenis como en la vida, y ya que ambas cosas son un juego, aprendamos que los logros llegarán siempre que lo hagamos con pasión, esfuerzo, dedicación y tengamos paciencia para esperar los resultados.

Soltemos nuestra mente y nuestro brazo, y quizá terminemos sorprendidos de lo que somos capaces de ser y hacer, sólo será por querer estar o jugar mejor.

Dependerá sólo de nosotros.