Del calvario a un nuevo renacer en su carrera profesional.


El británico Daniel Evans pudo dejar atrás los tiempos oscuros que tuvo que padecer por dar positivo de cocaína en un control antidopaje durante el ATP 500 de Barcelona 2017. Actualmente, su realidad se acomoda exclusivamente al perfil tenístico que debería tener. Sin embargo, una ola de antecedentes negativos y sanciones lo han acompañado desde su etapa de juveniles.

Evans, quien aseguró que ha cometido un error y que rectifica que dicho acto de consumo ilegal fue concebido fuera del ámbito del tenis y por razones recreativas, ya había sido suspendido durante su etapa junior por la Lawn Tennis Asosiation (LTA) debido a mal comportamiento durante la disputa de Wimbledon 2006 en su versión juvenil. Dos años después, fue sancionado varios meses tras ser descubierto en una discoteca nocturna mientras jugaba un torneo; para que luego, en 2010, la LTA le quitara el apoyo económico y deportivo argumentando que Dan no daba lo máximo de su rendimiento y por sus constantes arrebatos extra deportivos.

Evans se consagró campeón del Challenger de Surbiton esta temporada sobre césped. (Foto. The Sport Review)

Ya desde abril del año pasado que Evans viene reinsertandose con fuerza en el circuito conquistando un par de títulos Challenger y alcanzando su segunda final ATP en Delray Beach esta temporada. Ahora, Rafael Nadal es el encargado de medir las fuerzas del británico de 29 años y 53° ATP por la segunda ronda del Masters 1000 de Montreal, una buena vara para evaluar su nivel.

Foto principal: Tennis World USA

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