El griego habló sobre la necesidad de permitir la asistencia de los entrenadores y modernizar el deporte.


Se suele decir que el tenis es un deporte tradicionalista. Sin embargo, año a año el circuito a introducido reformas al reglamento original. Pareciera que el tema de actualidad es discutir si el circuito de varones podría implementar es sistema de coaching en cancha como lo hacen las mujeres.

El primero en alzar la voz fue Stefanos Tsitsipas #4, quien dijo que el tenis es el único deporte que no permite la intervención de los coaches para asistir a los competidores y que debería modernizarse.

Pero la voz del bando contrario no se hizo esperar y varios jugadores opinaron al respecto. Roger Federer dijo: “Opino que no deberíamos tener coaching en el tenis. Sé que algunas personas están completamente de mi lado, aunque también hay otras que piensan lo contrario porque la mayoría de los deportes lo tiene. Creo que esto es lo que hace diferente a nuestro deporte en cierta manera: el jugador debe encontrar la solución a su manera y saber lidiar con el momento. Estoy en contra del coaching en pista en cualquier forma, excepto por parones de lluvia y el partido se aplaza al día siguiente. Honestamente, no creo que sea necesario”.

Tim Henman argumentó: “He hablado con 30 jugadores ya retirados sobre el tema y ninguno de ellos lo apoya. Uno de los puntos de diferencia más importante del tenis es que es un deporte de gladiadores uno a uno. 

Para Alex Corretja hay una postura intermedia: “El árbitro no tiene que estar en la pista para hacer de policía de los entrenadores y ver si les dicen algo a sus jugadores. Siempre y cuando se controle esto, me parecería bien, porque acabaríamos con esa sensación de persecución a los entrenadores como si fueran casi delincuentes”.

La ATP, en su formato de Masters de la Next Gen, ha introducido como prueba piloto la posibilidad de que los coaches ayuden a sus pupilos con auriculares y hablando solamente en inglés. Pero esto no hizo más que demostrar que solo era una pantomima.

Posiblemente la solución esté al alcance de la mano, y solamente implicaría no sancionar a los entrenadores y que ellos puedan hablar libremente. El tenis cambia muchas veces más rápido que otros deportes, ¿pero habilitar el coaching, podría poner la naturaleza del tenis en riesgo?