El santiagueño cuenta su experiencia desde que se animó a denunciar la mafia del tenis.



Luego de retirarse lesionado por problemas en la espalda ante Kei Nishikori por la primera ronda del US Open, Marco Trungelliti habló con ESPN e hizo referencia a lo que sucedió en su vida desde que se enfrentó abiertamente a la corrupción en el tenis.

“A partir del 2015 me di cuenta de toda la basura que andaba dando vuelta. Había muchos tenistas que jugaban como si nada pasara. Lo terminé haciendo público porque algunos padres de chicos sancionados miraban mal a mi esposa mientras jugaba un torneo en Córdoba, por ejemplo. No sabía lo que podía pasar. No sabía como podría reaccionar si algo pasaba. Se había vuelto muy pesado”.

“En Argentina Leo Mayer salió con fuerza a bancarme y a decir lo que cualquier ser humano que esté en contra de la corrupción diría. Luego este tema llegó al Consejo de Jugadores de la ATP y a la prensa internacional con L’Equipe y el New York Times, además de la difusión que le dio John McEnroe porque fue uno de los pocos que salió a decir lo que se tenía que decir”.

“El apoyo de la ATP nunca existió y la TIU (Unidad Integral del Tenis) recién publicó algo cuando hubo mucha presión de la prensa, no por mi. La ITF tampoco dice nada. Seguimos siempre en la misma. Nadie quiere hablar porque tienen miedo de quedar involucrado en algo. O hay muy poca gente limpia o hay mucha que no quiere aceptar que en el tenis hay corrupción y la va a seguir habiendo hasta que no se tomen cartas en el asunto”.

“Hay muy poca solidaridad en este mundo. Si el tenis es un deporte individualista, por todas estas cosas que pasan es asquerosamente más individualista. A todo el mundo le importa un carajo lo que le pase al otro”.

Foto principal: US Open