En el mejor momento de su carrera, Diego Schwartzman tendrá una oportunidad única en Shanghai: vencer a Federer.


Vertiginoso y de perfil bajo. Casi como lo es él físicamente. Y a eso, agréguenle un cóctel explosivo de potencia y confianza. Esas son las armas tenísticas con las que Diego Schwartzman hizo ruido durante casi toda la temporada.

Cuartofinalista en dos Masters 1000 y en el US Open, el Peque tendrá mañana una oportunidad única que lo encuentra en el mejor momento de su carrera: vencer a Roger Federer.

Diego logró la mejor victoria de su carrera ante Marin Cilic en el US Open 2017 (Foto: Getty Images).

Suena difícil pero, ¿lo es? ¿Cuántas posibilidades concretas tiene el pequeño gigante de dar el batacazo en la segunda ronda del Masters 1000 de Shanghai? Muchas, y también pocas. Todo dependerá del acople de su juego con el de Federer, que viene aventajando a Schwartzman por 3 a 0 en el historial entre ambos.

El juego rápido y los tiros profundos, sumado a la necesidad imperiosa de aprovechar las chances que tenga durante el encuentro, serán las claves para que el pupilo de Juan Ignacio Chela pueda hacerle daño al suizo, para moverlo por toda la cancha y desgastarlo.

Roger impondrá su ritmo y estilo habituales de entrada, cambiando velocidades e intentando acortar los puntos lo más que pueda. Un duelo de estilos, como bien se dice.

Lo cierto es que, mañana alrededor de las 9 de la mañana, Diego Schwartzman buscará sumarle más espectacularidad a un 2017 magnífico en su vida. El obstáculo será Roger Federer, ni más ni menos. Ante tantas posibilidades de dar la sorpresa, hay una sola pregunta: ¿Y por qué no ahora?

(Foto: Diego Schwartzman vía Getty Images).

Por Franco Santucho 
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