Desde su debut en Roland Garros 1999, Roger Federer ha sufrido ocho ausencias  al cuadro principal de un torneo de Grand Slam aunque, curiosamente, siete de ellas tuvieron lugar desde 2016 hasta el próximo Abierto de Australia.

Su Majestad, que cumplió 39 años en agosto, atraviesa la última etapa de su carrera y su físico ha sido realmente un escollo para que, en su final, el suizo presencie los eventos más importantes del circuito.

Sin embargo, la primera NO participación de Federer en un main draw de esta magnitud, desde su estreno en París 1999, no fue por lesión: en el US Open de ese mismo año, el en ese entonces joven de 18 años cayó en la segunda ronda de la clasificación ante su compatriota Ivo Heuberger por 7-6 y 6-2, habiendo partido como el cuatro cabeza de serie.

A comienzos del 2000, ya entre los 100 mejores del mundo, el astro suizo debutó en la fase final de Melbourne Park para iniciar una racha de presencias fabulosa: fueron en total 65, desde Australia 2000 hasta la misma sede pero en 2016, incluyendo 17 títulos y 10 finales más.

En Roland Garros 2016, Federer se ausentó a un Grand Slam después más de una década y media. Esta vez, por una lesión en la espalda. A pesar de haber llegado a las semifinales de Wimbledon ese año, tampoco disputaría el US Open por un inconveniente en su rodilla. Su cuerpo ya era, con 35 años, un problema importante y habitual en él.

En 2017 y 2018 tampoco aparecería en el polvo de ladrillo francés. A diferencia de lo sucedido años atrás, el ganador de 20 Grandes no estaba disminuido físicamente; priorizaría el resto de la temporada sabiendo que Rafael Nadal era y es claro dominante en esa superficie.

Ahora, la rodilla derecha del suizo está haciendo cada vez más complicada la vuelta de uno de los máximos exponentes del tenis: Federer sufrió dos operaciones allí y pasará, al menos, más de 13 meses sin jugar, su inactividad más larga. Ya se perdió el US Open y Roland Garros 2020 y, como se confirmó en las últimas horas, no estará en el Abierto de Australia, hito que nunca había tenido que padecer hasta la próxima edición de ese GS. Ya son tres Majors de ausencia de manera consecutiva y su futuro es una incógnita.

¿Qué pasará con Roger Federer?