El Rey del Polvo de Ladrillo se convierte en Emperador en suelo italiano una vez más.


El debate previo a Roland Garros sobre los posibles aspirantes a ganar el título abre un paréntesis para que definitivamente, entre en juego la estirpe ganadora de Rafael Nadal. En una temporada donde el abanico de candidatos es amplio y generador de varias hipótesis, el español se encarga, como la historia manda, de hacerle frente a las dudas. Y qué mejor que hacerlo en el Foro Itálico, como en casi toda su carrera, levantando su décimo título en el Masters 1000 de Roma y ante el N° 1 del mundo, Novak Djokovic.

En un torneo donde la suerte también le jugó a favor, Nadal pudo culminar una semana de buenas sensaciones ante un Djokovic que llegaba con más minutos en cancha tras los partidos contra Stefanos Tsitsipas y Lorenzo Sonego. Tras llevarse un ajustado primer set, Rafa se vio superado en el segundo por el nivel de Nole. Sin embargo, el español salió de la adversidad en el tercer parcial ante un disminuido físicamente Djokovic para así, llevarse el partido y adjudicarse su 36° título Masters 1000, igualando justamente al serbio.

El adjetivo indiscutible quizás no califica la condición de Rafa de cara a París, dado el bagaje de nombres que acechan con sus pergaminos la intención del Matador de coronarse nuevamente en suelo francés. El mismo Djokovic, Alexander Zverev, Dominic Thiem, Stefanos Tsitsipas y alguna que otra sorpresa ocasional podrían minar el camino de Nadal hacia la corona. Su consagración en Roma avizora un nuevo parámetro, un nuevo debate que a poco del comienzo de Roland Garros 2021, se congrega en una pregunta un tanto retórica: ¿Existen dudas?

Foto principal: Twitter oficial del torneo