Hace poco más de un mes se oficializó la unión entre el joven canadiense y el experimentado coach español, tío del multicampeón Rafael Nadal.


“Es genial poder tener a alguien como Toni en mi equipo. Me ayuda a elevar mi nivel y confianza. Ojalá pueda aprender mucho de él en los próximos meses. Es muy bueno poder tenerle a mi lado después de todo lo que ha conseguido como entrenador hace varios años”, fueron las palabras de Felix para describir que es lo que espera de Toni a su lado.

Con 20 años de edad, el canadiense ha obnubilado a todos los fanáticos del tenis desde sus inicios en el circuito. Hoy, ya con más de 3 temporadas en el circuito, acumula varias finales ATP (7 en total) pero ningún título. El mayor de los objetivos es poder cortar con esa racha de una vez por todas.

Al comienzo de su trabajo con Toni Nadal, llegó la temporada de polvo de ladrillo; justamente en la que su consiguió los mejores resultados de toda su carrera.

A pesar del corto tiempo de trabajo, aún las mejorías no se logran percibir para determinar que Felix esté preparado para llevarse un torneo de la categoría de Masters 1000 o de la grandeza de un Grand Slam. El enfoque más inmediato para el 21° del mundo es conseguir una mayor regularidad en su juego y confianza dentro de la pista.

 

Aunque sus números vienen siendo irregulares, él jugador de 20 años hoy logró una de esas victorias en las cuales termina con la frente en alto tras haberla conseguido, frente a un top 10 y ante el último finalista del torneo como lo es Diego Schwartzman.

Hasta esta temporada con la llegada de Toni Nadal a su equipo, Felix Auger Aliassime había registrado 15 victorias y 15 derrotas sobre polvo de ladrillo.